viernes, 1 de agosto de 2008

El probe Migué, el nuevo Adán progresista

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Cuando las familias españolas entonen el tan macabro "el final del verano llegó", caerán en la cuenta de que ese final no es más que el principio de otra realidad mucho más macabra aún, si cabe, la realidad cotidiana de los precios, la hipoteca y las facturas.

Aunque si vuelven más lentos de lo habitual sabrán que están contribuyendo a la mejora de la renta nacional y el empleo. Demagogia barata para un chantaje en toda regla a los españoles. Porque Sebastián, el probe Migué, inventado el pecado, castiga a los pecadores a pagar de sus bolsillos la estupidez de un plan energético que obvia la única solución coherente, la energía nuclear.

Y aún habiendo un millón y pico de coches eléctricos en 2014, no habrá corriente suficiente para darles el calambrazo que les haga surcar las bellas y tenebrosas tierras de España. Una bombilla cortesía del gobierno por año, las señales de tráfico marcando un 20% menos de velocidad y las entradas a las ciudades a oscuras, son más medidas absurdas y estúpidas con una marca de la casa, ya conocida por los que suelen pagar el pato del adanismo progresista, la inconfundible marca de los gobiernos socialistas.

Los ciudadanos que ya estamos hartos de estas medidas inquisitoriales que sólo producen una intervención directa del estado en la vida privada y una elevación sangrante del coste de la vida, no podemos más que darnos porrazos contra la pared. La cuestión es, ¿están dispuestos los que confiaron que Zapatero, Solbes y su nuevo Adán, llevaría a España a la cumbre del bienestar y el estado de derecho no ya mundial, sino universal, a decir basta ante tanta estupidez, tanta demagogia y tanta pobreza? Y otra, ¿psicopatía?

2 comentarios:

Sr. Hernández dijo...

http://libertadepalabras.blogspot.com/

Es normal que la energía nuclear provoque cierto respeto. No obstante, no debemos olvidar que, además de ser la energía menos contaminante, es la única alternativa seria para el futuro. Ya es hora de dejarnos de demagogia barata (perdona que te copie el término)y de soluciones progres e ineficaces y afrontar este serio problema desde una perspectiva seria, realista y eficaz.

Saludos Gorrión.

PD: te agregué a mi escueta lista de blogs recomendados. No te quejarás ;)

Fede dijo...

Es todo un honor Sr. Hernández. Le imito y le coloco en el cuadro de los honorables del Gorrión. Un saludo.