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domingo, 1 de junio de 2008

Andreus, folloneros, evitas, wyomings, jordis...ZP

Podemos ver en Minuto Digital que la cadena de televisión La Sexta insulta a la Iglesia con un nuevo programa , "Salvados por La Iglesia", al gusto de lo que se lleva hoy en España, seguramente lo más in en el abanico televisivo español. Y, como podemos intuir, ningún programa de televisión se emite sin el correspondiente estudio de audiencia potencial y sin la avidez propia de los que siempre esperan encontrar algún argumento para afianzarse en su anticristianismo.

Mientras los francotiradores permanencen escondidos rumiando la próxima sangría, el grueso del ejército ataca a cara descubierta para que el enemigo vea que no tienen miedo y para que su general no se los cargue a las primeras de cambio por no haber cumplido con el deber del soldado, hasta dar la vida.

Poque la única forma para que la mediocridad y el canguelo no sean percibidos por el rebaño y queden ocultos tras grandes audiencias y los grandes sobres de quinientos, es darle gusto al general y atacar al que pone la otra mejilla, al que todo lo soporta y al que se le niega su derecho a la defensa propia.

La Iglesia es el gran chollo de los engendros televisivos, porque cuando la audiencia desfallece o el nieto de su abuelo fusilado le da por dirigir su pulgar hacia abajo, andreus, folloneros, evitas, wyomings o jordis, primero se rasgan las vestiduras, después se suben al pedestal de la razón y al final se cachondean compulsivamente obviando derechos, códigos penales y hasta la educación que recibieron de sus padres.

Zapatero y sus vástagos, primero, lanzan los anuncios de reformas como contramedida a algunos chillidos eclesiales, luego, el ejército se lanza despavorido a poner en práctica la estrategia de los mandos, a convertir a la Iglesia y a todos los católicos en basura ciudadana sin posibilidad de réplica, y así, aniquilar la cultura, la historia y las raíces. Técnicas torticeras para un presidente traidor, sectario y con ansias de eternidad. Esperanzadoramente, la historia se repite, y todos sabemos cómo acaba.

lunes, 26 de mayo de 2008

Pepiño está preocupado


A nosotros sí que nos tienes preocupados

miércoles, 7 de mayo de 2008

Extra Ecclesiam nulla pecunia

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Como ya sabemos, uno de los postulados fundamentales en esta nueva forma política de la agresividad progresista y de la imposición desvergonzada de las razones para creer, lo acapara por completo la Iglesia, sus curas y sus fieles.

La cruzada laica elaborada por las cúpulas más pensantes y más intransigentes de nuestra avandaza y moderna sociedad ha logrado el primero de los hitos de la tan ansiada y necesaria panacea socialista-laica, extirpar de los presupuestos generales del Estado la dotación destinada a la Iglesia Católica. Podríamos imitar el anuncio que hacen los impresentables de Buenafuente y Wyoming diciendo que la X en la casilla de la Iglesia sirve exclusivamente para poder atender concretamente a las personas que el gobierno español desaucia integralmente y no para pagarle la vida padre a los, que afirman y creen, que por un lado rezan, y por el otro trincan todo lo que pueden.

El Estado ya no dará ni una chica a la Iglesia Católica, pero sí a las comunidades islámicas, por ejemplo, en forma de terrenos y de dineros para que puedan atender la demanda generada en sus numerosas obras sociales, tan beneficiosas ellas para el común de la sociedad. Y es que la Iglesia no se dedica a esos menesteres de atender y cuidar a los que ya nadie quiere, eso es una patraña.

Que la Iglesia se autofinancie es una noticia bien recibida por la mayoría de los fieles cristianos, sobre todo, a la hora de exigir derechos sin onerosidad al Gobierno de la nación. Pero, sobre todo, para exigir y denunciar el agravio comparativo con otras confesiones religiosas más afines a la alianza de civilizaciones y cuyo único objetivo es construir en España imitaciones forzosas de sus propias sociedades, empíricamente incompatibles con la sociedad occidental.

Ya no entrará en la Iglesia un dinero que no proceda de ella, pero que cada cual asuma su responsabilidad. Si el Gobierno de Zapatero opta por invertir en los nacionalismos, en las minorías y en Educación para la Ciudadanía, tendrá irreversiblemente que atender a todos los reducidos por él mismo y de los cuales nunca se ha ocupado. Los números pocas veces engañan. ¿Qué pasará entonces? ¿Qué nuevo truco sacará de su chistera para convertir las piedras en pan, verdadero?

miércoles, 5 de marzo de 2008

El rojo contra el púrpura

La izquierda, sobre todo en España, siempre tiene la razón. Porque discutir sus postulados supone el mayor pecado que se pueda cometer contra la sociedad del progreso, tan adecuada, tan adelantada, tan oportuna, tan correcta. Los mismos casos de ataques de radicales que hemos sufrido estos días en España contra personas que no compartían el credo progre, son la consecuencia directa del incumplimiento de los dogmas reales de la verdadera sociedad moderna.

Las bochornosas reacciones de los ineptos e irresponsables miembros del Gobierno de Zapataro ante la elección de Rouco como presidente de la CEE, deja bien a las claras qué tipo de sujetos manejan las riendas de nuestra nación. Otra razón más para que no permanezcan en el poder ni un minuto más. Así que, montan la marimorena por la nota de los obispos dirigida a los creyentes y ahora son ellos, los que desde la privilegiada eminencia que les otorga el poder, se creen con la potestad social de decir lo mal que le viene a España la decisión de los obispos. Como si ellos supieran lo que le conviene a España. Cinismo en estado puro.

Y mientras, el circunflejo, a los suyo, a Dios rogando y con el mazo dando, ofreciendo su apoyo a la CEE y gritando -que es lo único que sabe hacer bien- que nadie impondrá sus creencias a los demás en la (su) sociedad del progreso. ¿Y no me parece a mí que se refería a él mismo?. Y es que cómo le gusta a Zapatero alardear de algo que no es capaz de hacer porque no puede y porque le falta valor. El Rojo le pondrá los puntos sobre las ies a la púrpura, dice, con tolerancia y respeto, pero tal y como él imponga, que para eso es el presidente y vela por todos los españoles contra la ofensiva episcopal, hasta por los creyentes.

sábado, 16 de febrero de 2008

Zapatero, las formas de un presidente

Cuando un gobierno de una nación democrática y civilizada, pretende ser precisamente eso democrático, civilizado y con la dignidad suficiente para hacerse respetar, la compostura, el respeto institucional y las formas deberían ser el primer paso para alcanzar ese status que le otorga el mismo cargo que se ocupa, por ejemplo, Presidente del Gobierno.

Las burlas públicas de una Presidente como Zapatero, no deja lugar a dudas de quién es el personaje que ha ocupado el Palacio de la Moncloa en los últimos cuatro años. Sin respeto, sin guardar las formas propias de un presidente, usando un lenguaje coloquial que roza lo soeZ, hablando del representante de otro Estado, el Nuncio del Vaticano, como si fuera el tonto del barrio, haciéndose el gracioso delante de las cámaras como si todos los españoles fuéramos sus coleguitas.

Ésta es la grandeza política del Presidentre de España, J.L.R. Zapatero, el que intenta dar la impresión a sus posibles votantes inmovilizados, de que él es el que manda. Que ningún tío con mitra le va a decir a nadie en su país lo que se debe o no se debe votar. Y no es que se lleve mejor o peor con un Estado u otro, eso siempre pasará. Pero si él pretende respeto institucional, lo menos que ha de manifestar es cortesía, elegancia y señorío. Aunque sea mucho pedir.

Porque lo que está en juego no es la dignidad del Presidente o de los socialistas, sino la de todos los españoles. Y este tío, porque éste sí que es un tío, ha demostrado que no sabe ni quién es, ni a quién representa, ni dónde está. Y en política, no vale todo y mucho menos, comportarse como un irresponsable desentendido de la realidad para dar la impresión de normalidad democrática de la que tanto alardea la alegría de la ceja de J.L.R. Zapatero.


Foto: elsemanaldigital.com

martes, 5 de febrero de 2008

La Iglesia es el brazo armado del PP

Si la afirmación, "el Gobierno de España posee visos de totalitarismo" fuera cierta, aún podríamos tener esperanza en la fuerza de la democracia y en la acción que provoca las mismas ansias de libertad. No está todo perdido, pero dicha afirmación es totalmente falsa, porque el Gobierno de España se ha convertido en un gobierno totalitario.

Niega la realidad para desviar la atención de su verdadera gsestión y llama al voto radical haciendo uso de las reivindicaciones de siempre, mucho más antiguas y sectarias que la derecha, a la que ellos llaman rancia. Y lo más grave, compara a la Iglesia con la misma ETA, con los terroristas y asesinos que defienden sus ideas con el lenguaje de la nueve milímetros. Que el gobierno de una nación como España mienta e insulte a cambio de perpetuarse en el poder gracias a los votos de aquellos cuya única idea es la de hundir al adversario, es propio de los estados totalitarios. Y no hay otra.

Lo ha dicho Pepiño y si no fuera porque es el secretario de Organización del PSOE y le pagamos el sueldo, no supondría más que el erupto de un borracho. "La Iglesia es el brazo armado del PP", es como decir que la Iglesia, los católicos, el PP, los votantes del PP y media España es una asesina o simpatiza con los asesinos, los obispos. Hay que ser malo y totalitario para que , desde el atril de la "democracia", se hagan declaraciones semejantes. En una democracia de verdad, este parásito de la política estaría vendimiando en Tailandia, por lo menos.

Según el gobierno de España, con la ETA y sus asesinos se puede dialogar, pero, bajo ningún concepto se puede con los obispos. ¿En qué se ha convertido España para que su gobierno amenace a la Iglesia y se querelle contra los que denuncian la amistad con los asesinos de la ETA? Parece, en todo caso, normal, que un gobierno que no puede vender gestión ni posee proyecto político alguno, y ni siquiera sus leyes estrellas sean dignas de ningún tipo de elogio (sólo el de su locura), se enfrasque en lo que mejor sabe hacer, mentir, insultar y no aceptar la idea y la opinión ajena.

Foto: La coctelera.com

viernes, 1 de febrero de 2008

El PSOE saca su artillería pesada

El PSOE está desquiciado. Pocos, con sentido común, pueden dudar de dicha afirmación. La manifestación del 30 de diciembre les hizo mucha pupa, no porque se sientan afectados por la presencia de cientos de miles de personas defendiendo algo que ellos no defienden, sino porque no pueden aguantar que la gente tenga opinión propia, y mucho menos, los obispos.

El "lobby gay" puede decantarse por unas siglas políticas, y manifestar dicha orientación. También lo pueden hacer los vividores de la subvención cultural, titiriteros que dejaron hace tiempo el carromato y que ahoran viajan de "superVIP". Los musulmanes de Madrid, Fuengirola, Ceuta o Melilla están en su derecho de pedir el voto para el PSOE, cuando según el mismo PSOE nada tiene que ver religión y estado. Las asociaciones abortistas se decantan sin tapujos y pretender orientar el voto ajeno hacia posturas interesadas. Nada que decir de aquellos "grupas" que defienden un mundo en femenino porque todo lo que nos rodea supone una ofensa contra la mujer, y es, sólo, el PSOE quien las defiende políticamente. Los sindicatos afines, casi todos, por aquello de las dádivas, piden un voto de izquierdas para que el progreso sea eso, progreso. Los jueces, gentes de renombre, con sus manifestaciones, piden el voto para aquellos que les han prometido hasta el moro, siendo la figura del juez, la persona imparcial por antonomasia.

Si el que habla es el Ejército, ya se sabe, si no que se lo digan al General Mena, y si la que habla es la Iglesia, entonces la reacción se antoja casi propia de animales. Si el ardid económico de Solbes les ha salido por la culata. Si la esperanza del fin de ETA a base de la entrega de la dignidad de España, sus tierras y su dinero ha supuesto el fin de la credibilidad del Gobierno. Si las leyes estrella del PSOE no tienen ni base legal ni base económica para que sean llevadas a cabo, sólo les queda el recurso de expulsar toda su ira contra la Iglesia.
Y es que al desmesurada, ofensiva y barriobajera reacción del Gobierno en pleno a las recomendaciones morales de CEE ante las elecciones, no hace sino dejar al descubierto la calaña que dice gobernar España, llamando democracia, tolerancia y respeto al uso unilateral de la ley y de su aplicación para sacar un rédito político. Señores del PSOE, si los obispos son malintencinados, hipócritas, inmorales y antidemócratas, díganme, ¿qué son ustedes, eh?

viernes, 11 de enero de 2008

La Iglesia que no le gusta a ZP

Obcecados están en el Gobierno con la Iglesia, y es que hay que ver estos obispos la vara que dan con la familia y con lo valores tradicionales. A ver si se enteran que eso de los valores ya no se lleva. Que ahora los discursos sociales tienen que tener como ejes fundamentales los derechos de nuevo cuño, propiciados por los progresistas, y las normas cívicas, para que la ciudadanía no se sienta herida al ser tratada como un ente al que no le corresponde hacer lo que le venga en gana.
La Iglesia, como sujeto social activo, tiene el derecho y la obligación de hacerse presente allí donde crea oportuno, porque, además, sus miembros son al tiempo sujetos sociales activos independientes, para lo bueno y lo malo. Y como la Iglesia, desde su jerarquía hasta sus miembros menos notables, actúa con libertad, el Gobierno de Zapatero no puede soportarlo. Ni su dignidad, ni su descaro, ni la defensa que hace de sus ideales y valores. Y para colmo, cuando los miembros de la Iglesia deciden poner públicamente sus argumentos sobre la mesa, los que lo hacen se cuentan por cientos de miles, sin estar subvencionados ni pagados, ni con promesas de cargos, ni con cualquier promesa de exención cívica.

El Gobierno de Zapatero no puede soportar los números que maneja la Iglesia en sus manifestaciones ni en sus medios de comunicación. Y cuando vienen mal dadas, a los que comienza a picarle la cartera y no pueden frecuentar los bares de la esquina, se exacerban escuchando lo malo que son los obispos, los católicos, los que hablan por los micrófonos de la COPE y todos los que los escuchan otra realidad, aunque sea la verdadera. Y piensan que el Gobierno que han votado les está llevando a la ruina económica, y familiar, que favorece más a los ricos que a los que son como ellos, que su discurso no tiene sentido, que mantienen en el taco a cientos de parásitos burocráticos, pero, que como él, cree que la Iglesia debería desaparecer y con ella, todos los creyentes. Porque, seguirán pensando, que las religiones sólo traen odio al mundo. Y pensarán que eso les basta, les sosiega y les hace seguir confiando en el adalid de los derechos, su bienamado ZP.
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martes, 23 de octubre de 2007

La Iglesia, argumento estrella de la izquierda

La izquierda más rancia y desquiciada, encabezada por Carrillo y seguida de Llamazares, López Garrido y Bermejo no tiene otro argumento político que excretar afirmaciones contra la Iglesia sin ningún atisbo de sistematicidad ni rigurosidad. Ellos, que alardean de objetividad, experiencia y respeto rentabilizan como nadie el acaloramiento y el victimismo contra unos supuestos agresores, una Iglesia muy mala, que, según su ciencia, se opusieron a la libertad y el correcto trato humano, que por otra parte, la izquierda cumplió a rajatabla desde mayo del 31.

Si la Iglesia se decantó en un principio por el bando nacional no fue ni mucho menos por afinidad política, sino como huída ante la masacre que los republicanos estaban llevando a cabo contra los cristianos, clerigos y seglares. Los relatos están ahí, y todo aquel que lo niegue queda automáticamente inerme de argumentos para que su opinión sea tenida en cuenta por más tiempo. ¿Qué pretendían, que los perseguidos apoyaran a sus asesinos?

Las absurdas y esquizofrénicas manifestaciones de Carrillo igualando la Iglesia y la derecha del 36 con las contemporáneas no deja lugar a dudas de la posición de reconciliación, comprensión y regeneración de una España demasiado dañada que pretenden los agraviados del régimen franquista y de la dominación católica.

Cuando, sin argumentos, se justifican ciertan actitudes antidemocráticas, es que la cosa huele mal y está aún peor. Porque volver a las viejas consignas, al 36 sin pasar por el 34 y el 35, a pretender eliminar los tratados constitucionales con la Santa Sede y a opinar dogmáticamente sobre lo ajeno, muestra muy a las claras que los argumentos políticos han fallado sin remedio y que la derrota electoral se ve muy cercana, es decir, muy cercana. Repito, muy cercana. La Iglesia se convierte en el objetivo de la izquierda más analfabeta cuando ya nada tienen que decir, en la única e irracional reivindicación para seguir cobrando la nómina del partido y aumentando sus propios mitos. Y salir en las camisetas de los jóvenes del siglo XXII. Pobrecillos.

lunes, 22 de octubre de 2007

Memoria, historia y beatificaciones

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Las airadas protestas del progresismo español ante las beatificaciones de 498 mártires españoles no deja lugar a dudas del conocimiento tan excelso que poseen los que se erigen en jueces de todas y cada una las acciones de la Iglesia, sobre todo, si se sienten ofendidos con las mismas, que no es poco.


Dicen, estos hiperletrados, que la Iglesia ha reaccionado a la aprobación de la ley de la memoria histórica preparando las beatificaciones de los mártires españoles, cuando lo que no saben es que cada proceso lleva un mínimo de diez años. Por tanto, nada de esto puede ser fruto de la premura y del exarcebado celo cruzado, sino un reconocimiento a los ejercicios de fe manifestados por todos los que fueron asesinados antes y durante la Guerra Civil.


Precisamente, lo que está llevando a cabo la Santa Sede no es un acto de memoria o recuerdo. La Iglesia Católica reconoce lo que históricamente aconteció en esos años haciendo patente los modelos de fe olvidados para la memoria manipulada y, hoy, elevada a ley. Porque la memoria es parcial y personal, y casi nunca, es historia. Y mucho menos, institucional. Si se pretende reconocer el pasado, éste es siempre global y nunca parcial, como parciales son los que creen que los beatificados lo serán por razones políticas. -Vaya gobernantes-.

El recelo, no lo duden, es causa de estas declaraciones ofensivas contra la Iglesia y esta actitud discriminatoria con aquellos que también son ciudadanos españoles. Y vuelvo a decirlo, un presidente así, y un gabinente de gobierno que se dedica a insultar a una mitad de España y no a realizar sus funciones de gobierno, debe salir inmediatamente de su poltrona y renunciar a la nómina que todos los españoles pagamos. Basta YaZ.

viernes, 28 de octubre de 2005

Laicidad y libertad de conciencia

El ataque contra la cultura cristiana sigue su escalada vertiginosa y desmesurada mediante la voz de los intelectuales, que así se designan a sí mismos, y de los dirigentes políticos. En estos días, la Fundación Pablo Iglesias está organizando un seminario con el nombre de "Laicidad y libertad de conciencia". Ya el título sugiere su contrario, por ejemplo, "Cristianismo y manipulación de la conciencia". Entre los personajes que podrán sobre el tapete sus conocimientos y experiencia en esta materia constan nombres como Peces-Barba, uno de los altos comisionados españoles, Álvaro Cuesta, secretario de Libertades Públicas del PSOE y presidente de la Comisión de Justicia del Congreso o Vitorino Mayoral, diputado, también del mismo partido político.

La tesis fundamental consiste en manifestar y hacer necesaria la laicidad del Estado, por motivos que no se especifican en su propaganda, y la actualidad de los efectos de la secularización, de modo que, ya se convierte en actualidad todo aquello que los dirigentes deciden. Mientras que las bases de la cultura cristiana y la confesionalidad de la mayor parte de los españoles no es actualidad, más bien, son asuntos que pertenecen al pasado, la secularización de la sociedad sí que lo es, y además se identifica con la libertad de conciencia. ¡Eso está precioso!, como diría mi abuela.

En la propaganda del seminario ya se define a la laicidad como el "sistema garante de la libertad de conciencia de todos". Menos mal que todos estos seminarios proselitistas pretenden ser aconfesionales y amorales, pero no dejan de tratar temas que pertenecen a la conciencia de cada individuo. Si la alianza de civilizaciones engloba a todas las razas, culturas y religiones, ¿por qué se manifiesta la supremacía bondadosa de la laicidad?

La cosa no acaba ahí, sino que la razón primordial para realizar este simposio no es otra que la constatación del incremento de un "neoconfesionalismo rampante", y ello, como mal social. Parece que los jueces de los bueno y lo malo pretenden indicar el camino hacia la bondad de la laicidad y construir su personal torre de Babel a base de neumáticos gastados, que ahora está muy de moda.

Entre las conferencias que serán leídas por los antes mencionados, aparecen temas como las distintas perspectivas de la laicidad, los derechos cívicos en el marco de la constitución laica y la necesidad de la laicidad en la educación, entre otros.

No es por nada, pero me parece a mí, que estos señores pretenden adelantar un apocalipsis de la cultura cristiana avocada ya al fracaso y el advenimiento de un sistema emergente, nuevo y maravilloso donde todos vayan a una, como en Fuenteovejuna y la libertad de conciencia consista en la esclavitud de un pensamiento y sentimiento unilateral basado en el amor a uno mismo y en el respeto a todos los demás mientras que no molesten y no chafen el chiringuito.