domingo, 5 de marzo de 2006

Educación para la ciudadanía, aborregada

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"Educación para la ciudadanía", dicen. ¿Con qué autoridad se usa ese "PARA" del título de la asignatura? Por lo que se ve, en el "ministerio de perjudicación" han corroborado que la ciudadanía necesita ser educada sin tapujos. Porque, si una cosa está clara, es que lo que se debe de enseñar es a ser una persona cosmopolita y despreocupada por las cosas últimas, vivir al día y darle un nuevo nombre a las cosas que siempre han sido como han sido.


"Educación para la ciudadanía", pretende la tan delicada y loable hazaña de desarrollar las capacidades afectivas y la relación con los demás, como si la escuela fuera el ámbito donde aquello de las pandillas de toda la vida y los novietes y amiguillas, tomara su lugar desbancando a la casa de uno o a la propia calle. Ahora los niños no tendrán que salir a desarrollarse afectivamente ni con los amigos ni con los padres, porque ya lo harán en la escuela desde los tres añitos de modo sistemático y, sobre todo, verdadero y correcto. Eso sí que es educar.

Pero la cosa no queda ahí, dichas capacidades afectivas han de favorecer la convivencia y las relaciones sociales, de modo que, se adquieran también, habilidades para la resolución de conflictos. Pero, ¿en qué tipos de conflicto habrán pensado? Puede ser en el conflicto armado, o en el conflicto educativo (¿estudio o insulto al profesor?), o en el conflicto sexual, quizás (¿qué me gusta ser más hombre o mujer?).

Lo cierto y verdad es que "Educación para la ciudadanía" pretende, ante todo, fomentar actitudes contrarias a la violencia (aunque no a la violencia del adoctrinamiento ideológico desde los tres años), a los prejuicios y a los estereotipos sexistas, que no son otros que el hombre sea hombre y la mujer sea mujer. Decir hoy en España que el hombre ha de ser hombre es motivo de expediente, de falta y de reprobación, o como le quieran poner. Pero imagínense que a un niño o una niña de tres añitos se les va a educar en excelencia humana de que el hombre no tiene por qué sentirse hombre y la mujer no tiene porqué sentirse mujer (porque es lo más natural); y que lo más importante es seguir el designio de la propia sexualidad, más importante que la razón, las normas de convivencia, la formación de una personalidad madura y autodescubrimiento del pie con el que cada uno cojea.

La cruzada laicista ha tomado los despachos del ministerio y pretende hacernos creer que es lo correcto, sea políticamente o no, aunque no se dé ni consenso ni ninguna de las palabrejas que tanto gustan a la vanguardia mesopolítica de España (o del conjunto de naciones). ¿Dónde se encuentra el colectivo Anti-LOE para poner óbice a los excesos de estos indocumentados e intitulados? ¿Dónde la presencia de los agentes principales de la educación, a saber, los padres (perdón, progenitores)? ¿Dónde los verdaderos profesionales de la cosa educativa, a saber, los maestros y profesores?

Si los encargados de dar contenido a las directrices de este nuevo atentado contra la libertad y la educación son un grupo de ONG´S dirigidas y afines al pensamiento encarcelador de los socialistas y sus socios, entonces preparémonos para lo que se nos vendrá encima, un país de aborregados adolescentes y de incultos adultos interesados únicamente en cómo pagar con su sueldo el crédito que pidieron para ir a Marina d´Or o a cualquier otro redil estival. La ciudadanía necesita ser aborregada y el Gobierno mantenerse sempiternamente en el poder al exquisito modo de Castro o del Chaves andaluz. Antes era el Inserso, ahora los niños y niñas de tres años. Menos mal que aún no se han atrevido con la vida eterna, pero visto lo visto, poco les falta.

2 comentarios:

Tántalo dijo...

Me niego a creer que todo lo que está ocurriendo pueda deberse a una simple concatenación de mala gestión, errores o irresponsabilidades y que, además, estos deban cargarse exclusivamente en la cuenta del señor Rodríguez. La sistemática destrucción de los pilares que han sustentado durante siglos nuestra nación, unidad religiosa, identidad histórica, valores éticos y morales, responde, a mi entender, a un elaborado plan en el que ciertos personajes se limitan, como en un teatro de guiñol, a interpretar el papel que dicta la mano que los acciona.
Sigo su blog y me parecen muy interesantes sus reflexiones. Un cordial saludo.

Fede dijo...

Muchas gracias, Tántalo. Siempre es un placer tenerlo por aquí. Un saludo. También sigo su blog con enorme interés. Fede