Madrid no es España, y el discurso de Pepiño no deja de tener su parte de razón, porque menos en Madrid, Valencia y Murcia, el resto de España sigue siendo propiedad del PSOE, o casi todo ese resto. Ni la política proetarra, ni los mangazos, ni la política exterior, ni el control judicial, ni la desastrosa política económica, ni el intervencionismo stalinista, ni los usos privados de los bienes públicos, ni los continuos ataques a la libertad que el PSOE y sus socios han ido perpetrando en los municipios desde 2003 y en el propio gobierno desde 2004, han desnivelado el voto hacia una alternativa política que se presentaba para muchos, como la más coherente en este galimatias político que es el gobierno socialista en dichos municipios, en las autonomías y en toda España como Gobierno de la nación.
Andalucía, desde la que hablo y la que más me duele en primera instancia, no puede aceptar los grandilocuentes discursos del jefe de la oposición y presidente nacional del PP. Sevilla, donde se ha puesto mucha ilusión, esfuerzo y tesón, será de nuevo para el "frente de izquierdas", como tanto gusta decir al LLamazares ese, y al señor Monteseirín, imitando al primero. Y Andalucía misma es la prueba de que el PSOE es el verdadero ganador de las elecciones. 25 años robando y los que quedan. Porque Juan Ignacio Zoido, siendo el candidato más votado, se va a quedar sin gobernar una ciudad que está condenada al "tercermundismo" propio de las ciudades gobernadas durante varias legislaturas por el PSOE o IU, o una coalición entre ambos. No es lógico que un candidato como el señor Torrijos (IU), dirija los designios de Sevilla habiendo obtenido casi seis veces menos votos que el candidato del PP. Una locura política que habla mucho de la decadencia social y de la supuesta mayoría de edad de los ciudadanos llamados a la urnas.
El PP podrá haber sido el partido más votado, pero, de hecho, no es el que más va a gobernar, y eso es tan cierto como que estamos aquí. He aquí el constructo político español, más parecido a una república bananera que a un estado europeo. Me parece que tenemos lo que nos merecemos aunque nos cueste admitirlo, o ¿es que también nos conviene a nosotros que todo esto siga así para cuando le toque gobernar al PP?
