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viernes, 8 de agosto de 2008

El negocio del aborto en España. Video estremecedor

Así funciona el negocio del aborto en España, con la impunidad que permiten los políticos y los jueces, un negocio que muestra bien a las claras cuál es el nivel de sociedad que padecemos hoy, cuál es el nivel de bajeza moral al que ya hemos llegado. Sin más, la atrofia del significado de la vida y del valor de ésta, tanto que se le llenan las bocas a algunos con los gastos sociales y tanto que otros callan cuando no deberían hacerlo. No nos engañemos más, éste es el progreso de España que se defiende desde las instancias políticas, cuyas consecuencias reales nunca se miran.

El video está tomado de Harto gracias a los amigos de Sí a la Vida. Difúndelo y no dejes de verlo. Nadie dijo que la realidad era agradable.

martes, 27 de mayo de 2008

Una visión filosófica del aborto

| 34 comentarios

La nueva realidad lingüistica y conceptual que está viviendo la sociedad occidental y, en más medida, España, deja abierta la puerta a una libertad en la que cada particularidad cabe y en la que cada caso o actuación concreta se arroga la calidad de único y necesario, ante el cual ninguna voz, por autorizada que esté, tiene la potestad moral de, siquiera, mencionar, y menos de criticar. Quizás sea esta la razón por la que el frikismo se ha hecho tan popular, y no me refiero a los seguidores de ninguna saga.

La realidad del aborto, como todos sabemos, se basa en la decisión de la madre sobre el feto humano, que no es más que una cuestión de valor, porque lo que se pone sobre la palestra en esta discusión es el valor de la madre sobre el valor del nonato. Pero, sobre todo, la realidad del aborto se basa en la no consideración del nonato como persona, por lo menos, hasta que no supere unas pocas semanas de vida. Cuestión ésta en la que tampoco se ponen de acuerdo los expertos.

Un nonato es ya un ser, o ¿hay alguien que pueda decir lo contrario? El feto humano pertenence al ámbito del ser, a la existencia. Incluso, el embrión humano pertenence ya al ámbito de la existencia. No es una idea, un concepto o un deseo. Es un ser en los inicios de la vida, pero que ya es vida. De ahí la imposibilidad de defender la idea de que el feto o el embrión "no sean nada" o que se les sitúe a la altura de un objeto manipulable y controlable por nosotros.

Negar el "es" de la existencia del embrión y el feto humanos, supone admitir que lo que existe, no existe y negar que algo es, es propio de mentes esquizofrénicas o de intereses que, sabidamente, corren parejos al control de la especie humana y su dominación.

Las diferentes opiniones con respecto a este tema se basan en la confusión de dos planos bien distintos, la voluntad y lo dado, lo que queremos y lo que de hecho sucede en la realidad. Algunas veces estos dos planos pueden coincidir, sobre todo, en cuestiones de índole ideológica, pero en la intención del aborto, éstos no pueden estar más separados, porque en la realidad el aborto subyace una voluntad que niega la realidad dada de hecho, de ahí la consideración del feto humano como algo inerte y desprevisto de la dignidad de persona.

La cuestión no es si el embrión humano es persona o no lo es, porque esto no deja de ser una artimaña, unas veces inventada, otras impuestas desde los voceros sociales, para justificar el tratro de objeto dado al nonato de pocas semanas de vida, precisamente porque ya es una vida, aunque se encuentre en sus inicios.

La cuestión tampoco es el valor, si una madre vale más que el feto, o al revés, o si las razones de la madre valen más que las razones por las que el feto humano debería nacer. La ley, a día de hoy, está planteada según esta cuestión de valor porque otorga a las consecuencias de la maternidad más valor que a la propia vida del recién nacido, cuando, una existencia no puede, en ningún caso, valer más que otra. La existencia, la vida se da ya de por sí y, por tanto, tratar de valor a una madre o su nonato no tiene sentido alguno. ¿Vale más un banquero neoyorquino que un joven de un poblado marginal? ¿Vale más la madre que su hijo?

El tema en cuestión es que la vida, aún en sus primerísimas fases, ya ha comenzado y es independiente, incluso dependiendo totalmente de la madre para su supervivencia. La vida en el vientre materno ya es una vida y el aborto significa hacer desaparecer aquello que ya existe, independientemente de las consecuencias morales que se desprendan de este acto. Se querra extirpar del nonato cualquier referencia a la persona o restarle importancia con respecto a su valor, pero lo que no se puede negar que esa vida ya es vida, ya es un ser, ya es, ya existe. Por eso es imposible decir que son unas células o cualquier otro grotesco eufemismo. No es una potencia al estilo aristotélico, es ya un acto, y un acto radical, una vida radicalmente fundamental, única y necesaria.

sábado, 9 de febrero de 2008

Sin conciencia, el gran objetivo

Movidos por una especie de celo primigenio, los seguidores y fans de Zeta, jalearon al nuevo héroe progre, un tío educado, culto, moderno y doctor. Vamos, que House no tendría nada que hacer frente a la nueva sensación del "regresismo" mundial. Y porque Zeta lo vale y lo dice, el doctor Montes es bueno. Él no mata, ayuda a morir.


Y como los asesinatos pierden su nombre en esta España que ha construído Zapatero, los abortos no son lo que son, sino la consecución efectiva del derecho de las mujeres a deshacerse de una carga que, sin duda, el gobierno asegura.

La cultura de la muerte, convertida en modernidad y progreso, pretende exculpar de la vida a aquellos que, lo dicho, son una carga. Así, Zapatero, se acerca un poco más a su objetivo fundamental, instaurar una sociedad de conciencias controladas, fáciles de manejar y dispuestos a sacrificarse si el póntifex de sí mismo lo creyese oportuno.

Hundir económicamente a los ciudadanos es el primer paso para erigirse como bondad suprema, regalando dinero, casa y trabajo. Obligar a estudiar los postulados de la "hiporrealidad" socialista apoyando la gratitud de la subvención pública, el segundo. Pragmatizar la vida y convertirla en un objeto controlable, el tercero. Resultado, una sociedad hecha a medida de la perpetuación, sin valores, sin conciencia, sin capacidad de elección, sin malos y, sobre todo, sin libertad. Ya está el Estado para eso.

Foto: ABC

jueves, 17 de enero de 2008

El Gobierno va a por todas, ¡ABORTO LIBRE!


Cuidado, Bernat Soria, Ministro de Sanidad,y Bermejo, Ministro de Justicia, se han reunido hoy con los representates de algunas de las clínicas abortistas (una asociación, ACAI) para escuchar sus quejas ante la actuación de la justicia en los casos de abortos ilegales. Parece ser que les ha prometido el oro y el moro. Que se revisará la ley del aborto en España y que las mujeres que deseen abortar podrán hacerlo ejerciendo su derecho.

Primero, ¿por qué el gobierno se reúne con unos pocos abortistas y no se reúne con aquellos grupos que han presentado miles de firmas para sentarse a dialogar, por ejemplo, los defensores de la religión en la escuela, o los que se oponen a la EpC? Es toda una declaración de intenciones.
Segundo, estos tíos van a por todas y ya no se cortan, sobre todo, desde la manifestación del 30 de diciembre en favor de la familia. Están tan seguros, que han unido el tema del aborto con el tema de la laicidad, y ya nos podemos imaginar por dónde van a ir los tiros. España seguirá siendo el paraíso del aborto europeo y el paraíso de la impunidad para los sicarios (asesinos asalariados). ¿Qué pintaba entonces en la reunión el Ministro de Justicia?
Se veía venir, y como ellos son socialistas, no pueden cerrar las clínicas, porque unas pocas familias dependen de este trabajo. ¿Serán hipócritas? ¿Y los cientos de miles de personas que están perdiendo su trabajo por la sola gestión del PSOE?
España va caminando a pasos agigantados hacia el aborto libre, porque la opinión pública se acerca cada día más a sus posturas, a las del gobierno, y los medios de comunicación se encargan de ello un día sí y el otro también. Un camino sin retorno mientras que los poderes públicos dominen la educación y los medios, se dediquen a cuidar de los que están lejos y nunca de los próximos, se dediquen a sus intereses y olviden que la decadencia moral cuando llega no se va. También se volverá contra ellos. Que estén seguros.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Santos inocentes, descansad en paz

Es muy curioso que un día en el que se conmemora la muerte de los inocentes, nosotros nos dediquemos a hacer bromitas y a crear chascarrillos para hacer ver a los demás lo inteligente que podemos llegar a ser y lo lelos que son los que caen en las inocentadas. Vamos, que no tenemos otra cosa que hacer. Y la verdad que el horno no está para bollos, porque miremos para donde miremos, no hay nada que nos dé pie a caer en la trampa de la broma facilona.

Esos a los que Zapatero combate al tiempo que intenta crear con ellos una alianza de civilizaciones abriendo las puertas de España a centros de alto rendimiento islamista, subvencionando mezquitas y centros de estudios islámicos, han asesinado a Benazir Bhutto para mayor gloria de los que le sacan jugo a la Yihad contenida en el Corán. Para que después Zapatero nos venda la moto de lo homófobo que pueda llegar a ser el cristianismo, mientras que, creyendo que j*de a la derecha y a la Iglesia, les abre las puertas de España al Islam a base de talonario público.

Y como son los inocentes los protagonistas de este día, Zapatero ha manifestado que no habrá reforma de la ley del aborto porque no hay motivos para ello. Siguen muriendo asesinados miles de niños en España pero no hay motivos para hacer nada, ni para un lado ni para otro. Dice él que está en el Gobierno para salvar vidas. Pues lo que tiene que hacer es menterse a socorrista y no a presidente, porque los santos inocentes que engrosan todos los días las estadísticas de los abortos no se merecen un presidente que permita impunemente su asesinato. Éste es el progresismo que pregonan los progresistas más progres de la Moncloa y de cada rincón de nuestros barrios. Y todo por hacer una política no a favor de los ciudadanos, sino en contra de la Iglesia y de la derecha.

Por todos ellos, por vosotros, santos inocentes, descansad en paz.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

El genocidio de los inocentes



Mientras Chaves busca médicos sin problemas de conciencia para crear unidades abortistas en los hospitales andaluces, la tragedia del aborto hiere de muerte a una sociedad que presume de modernidad y progreso. Porque el mismo discurso de los derechos conlleva una libertad que exige la responsabilidad de los actos, sobre todo, cuando en nombre de esos derechos, se produce el genocidio de los más indefensos.

Hablar de aborto como el logro de un necesario derecho de las mujeres, muestra la falta de madurez de esta sociedad para entablar un primer diálogo sobre el tema. Porque el problema del aborto supera a su aspecto legal, parte que algunos sectores de la sociedad quieren convertir en todo, cuando el todo es, precisamente, la muerte provocada de una persona, de un ser humano.

Reducir el aborto a un tema de fechas es negar la propia dignidad de la persona, es negar la vida, es convertir al ser humano en un trozo de carne supeditado al arbitrio de una madre que, en la mayor parte de las ocasiones, concibe la vida del hijo que lleva dentro como una putada estorbo para el desarrollo de su vida. Si ésta es la clase de libertad que defienden los diputados de IU y el PSOE, sus votantes caen en una tremenda irresponsabilidad ciudadana, porque el problema que hay de fondo es el del mal menor, y su terrible y despiadada falta de estima por la vida, y porque todo el discurso de los derechos que suelen usar estos partidos queda automáticamente deslegitimado al no defender los derechos de los más indefensos.


Si lo importante para los abortistas es que la madre no pierda su libertad e independencia, la vida de los nonatos pierde todo valor. Si se enfrentan los derechos de las madres contra los de los hijos, los abortistas se decantan por las más fuertes, porque es mejor que viva una madre a que viva un ser que ni siquiera es tenido como ser humano. Por tanto, la solución a tan grave situación para las madres es el asesinato de un ser indefenso, la muerte de un inocente, la negación de su dignidad como persona, la concepción de un nonato como carne inerte para que la conciencia no deje caer su losa sobre la irresponsabilidad del egoísmo de la madre y de todos los que hacen posible que esto ocurra, nuestro mirar para otro lado incluído.