Mostrando entradas con la etiqueta lengua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lengua. Mostrar todas las entradas
sábado, 14 de junio de 2008

Contra el español

La ofensiva nacionalista contra la lengua castellana no sorprende tanto como la pasividad del gobierno de Zapatero y la impunidad en el incumplimiento de la legislación y de la propia Constitución Española. Y Zapatero no es que sea todo un pasivo, sino que, además, otorga el placet para ello.

La ofensiva lingüistica sigue su curso haciendo creer a los apoltronados del Parlamento Europeo que tienen razón, no sólo a la hora de destacar la importancia de las lenguas minoritarias, sino , y lo más grave, a la hora de intentar destruir y transformar en ilegítima la propia lengua española.

Lo grotesco de toda esta situación es que mientras el nacionalismo más rancio y radical atenta sin pudor contra la lengua española y contra los españoles que tienen la suerte de haberla recibido en herencia, los que defienden la lengua española han de defender también las lenguas regionales. Curioso concepto de justicia éste que para defender los derechos propios, se deben defender también aquellos derechos de los que pretender destruir los ajenos. Como si para defenderme de una supuesta agresión, tuviese que defender al mismo tiempo los derechos de mi agresor, siendo consciente de que, en parte, comparto sus razones en cuanto que pretende imponerme aquello que tanto amo como él, con la diferencia de que yo soy capaz de amar más cosas, o de amar dos lenguas, y las dos, mías.

De eso se trata, de que la imposición violenta de los pobres y peligrosos inculcados nacionalistas impongan la lengua como instrumento de dominio en vez de ofrecerla como un nexo de unión y una fuente de riqueza histórica y cultural, todo lo contrario a como ha ocurrido en la últimas horas en Galicia. Y como siempre, los responsables de garantizar la apertura cultural, desde la administración central hasta las autonómicas, y pasando por la oposición, callan, transigen y esperan, siempre al acecho de la tajada.